A japón con Isnard

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Completando la aventura (Animelo, Koenji y Asakusa)

26 de Agosto de 2009

Vaya cantidad de cosas que tengo que escribir, oye. Intentaré ser breve en lo que explico, pero hay tantas cosas que explicar que no sé exactamente hasta que punto xD

Tal como comentaba anteriormente, fuí a la segunda sesión del Animelo, esta vez preparado (junto a mi grupo) con las barras luminiscentes que comentaba en el anterior post. La pena es que, ya al principio del evento, nos dimos cuenta que las barras que compramos no duraban brillando ni 10 minutos. Y aquí viene el dato curioso: Un par de japos muy majos de al lado nuestro, al vernos hacer el “primo” con las barras apagadas, decidió cedernos las suyas! O_o (y NO tenían más que esas). Otra muestra de la educación extrema de los japos (no sé si esto es algo generalizado, pero desde luego, son detalles que te desmontan los esquemas xD).

El caso es que la barra se tiró dando luz hasta la noche siguiente del evento O_o (no sé que llevaría, la maldita).

Pues bien, ahora ya seriamente. Lo mejor del evento, sin duda fueron las actuaciones de Kageyama-san (que tocó el Opening de Dragon Ball con una guitarra acústica y él cantando xD), m.o.v.e (que cantaron Dogfight, tema emblemático) y, por supuesto, Gackt!! (que para mí fué la primera vez que lo vi, lo que era un honor bastante grande).

Al dia siguiente fuí con Haru a visitar un poco Harajuku (aunque pensabamos ir al museo Ghibli -que al final no podrá ser-) y sobretodo Koenji (donde vimos el instituto en el que se basaron para crear el de Evangelion y donde compré algunos souvenirs).

Ese día cené en casa de Haru, junto con sus padres. Al principio estaba un poco cortado ya que para mí era un honor bastante fuerte el entrar en una casa de una familia japo, así por las buenas.

Sin embargo, los padres de Haru, que ya habian estado en Barcelona anteriormente (en el 1997, concretamente), me comentaron un montón de anécdotas (la madre era sobretodo muy habladora xD). El padre me contó que trabajaba como fotógrafo profesional en un diario de Japón. Cuando le comenté que a mi hermana también le interesaba la fotografía enseguida me enseñó un libro de fotos suyas que me regaló (en realidad como obsequio para ella, realmente).

Ya de entrada me regalaron una botella de sake, que segun ellos era bastante raro (intentaré que llegue sana y salva a España para catarla con mi familia). Por lo que casi me trataron como a un hijo más, la verdad. La cortesía de la gente de aquí, no para de sorprenderme.

La cena, aunque ellos dijeran que se trataba de algo sencillo, para mí fué un auténtico festín. Constaba de una olla central en la que se cocían varias verduras. Junto a ella, había varios platos con condimentos como carne cruda. Dicha carne debía cocerse en la olla central (ellos, a este método, le llaman “Shabu-Shabu”, lo que significa que debes mantener la carne un rato en la olla moviéndola con los palillos y al poco rato sacarla para que no se cueza demasiado).

También había tentempiés frios, como zanahoria, pepino y la corteza de la sandía (en muchas familias de poder adquisitivo no demasiado holgado, según me contó Haru, esta parte no se tiraba y se aprovechaba como aperitivo).

El postre fué un té y unas pastitas dulces que estaban para chuparse los dedos.

Seguidamente fuí con Haru a comer unos Yakitori (pinchitos pequeños japoneses) junto con sake. Aquí realmente lo disfruté bastante ^^y es que se trataba del tipico bar sencillo, con terracita y todo.

Durante la cena, la madre insistió mucho con que no podía irme de Japón sin visitar, al menos Asakusa. Un lugar donde se encontraba una de las puertas a un templo más famosas de Tokyo (Kaminorimon).  Así que Haru preparó una ruta para el día siguiente.

Durante ese día, además de visitar templos, aproveché (con la ayuda de Haru) para hacer los deberes que me encomendaba mi hermana: comprar té tradicional de Japón. Por suerte, Haru conocía una tienda que llevaban los padres de una ex-compañera de estudios en la misma zona, donde era posible que me hicieran descuento (o “precio de amigo”, más bien xD).

A la hora de comer, nos sucedió algo curioso. Buscando un lugar barato, nos encontramos con un barrio bastante sencillo en el que en algunos restaurantes montaban mesas en el exterior y la gente comía (en plan terraza). Al pasar por al lado de uno, un par de hombres de bastante edad, nos incitó a que tomáramos asiento (diciendo que la comida estaba muy rica, etc.). Y realmente pensareis que se trataba de personal del restaurante… pero lo mejor de todo es que se trataba de clientes con exceso de extroversión xD

De hecho, tan acusada era la diferencia con la gente de la ciudad, que casi me recordó a la extroversión de la gente andaluza de España. Al final decidimos sentarnos y nos comentaron varias anécdotas (como que ellos dos, aunque estaban tan pegados como uña y carne, se acaban de conocer ese mismo dia!! -algo sorprendente, porque por lo general los japos son muuuy tímidos-).

Tras el momento divertido de la jornada, nos fuimos para una de las calles de la zona, llenas de jugueterías y tiendas de souvenirs (yo compré un colgante de un yakitori… para acordarme del día anterior xD).

Por otro lado, hoy ha tocado un poco el repaso de tiendas de ropa (de nuevo Harajuku, donde he comprado un par de camisas) y a Shibuya (donde lo he visto todo muy caro y no he comprado nada). Según Josep (jredfield) ha sido el día de los solteros, ya que solo ibamos él, Raika y yo xD.

Mañana tocará darle un repaso a Akihabara en busca de los últimos recuerdos y frikadas que ya comentaré. Lentamente, el viaje va llegando a su fin… pero yo seguiré comentando impresiones y reestructurando los posts (con fotos, etc.).

Remontando dunas + Animelo 2009

23 de Agosto de 2009

Anteayer fué nuestro último dia en Tottori (solo estuvimos dos dias), esta vez, sí que fuimos al desierto y la playa. Y qué decir… fué otro de los momentos irremplazables del viaje, notar como todo está en el silencio mientras caminas sobre la arena, no tiene precio (sí que había más gente, pero el desierto era lo suficientemente extenso como para que no hubiera jaleo alguno). El dia amenazaba lluvia (como así fué posteriormente), aún así, el descalzarse y escalar una muy empinada cuesta de una duna gigante (para luego descender a toda velocidad), no tenía precio.

El bañito en el mar de Japón nos supo a gloria y nos relajó bastante a todo el grupo. A la vuelta, se nos echó la lluvia encima (y no poca, precisamente), así que nos guarecimos en el telesilla. Donde los japoneses se reían con nosotros (o DE nosotros, no lo sé xD), ya que ibamos totalmente empapados y con los pies llenos de arena (incluso a mí, que iba con una cara de amargura impresionante, me dijeron “are you ok?” xD -desde luego me gusta la gente de Osaka y Tottori, en comparación a la de la ciudad, que es más fría y menos curiosa-).

Al bajar, nos indicaron donde podíamos limpiarnos los pies, ya que algunos ancianos japos casi se ruborizaban al vernos tan echos polvo xD Total, un día bastante entretenido y una experiencia que raramente podré vivir en otro sitio (o quizá sí…).

Al dia siguiente, al grupo que ibamos al Animelo, nos tocó madrugar bastante (a las 6:00 am, arriba), para poder pillar la combinación de trenes para llegar a Tokyo e ir al evento a tiempo (recordad que de Tottori a Tokyo hay un pilón de Km que, por suerte, más o menos se palian con el tren de alta velocidad).

De nuevo, tengo que volver a hacer notar, la amabilidad general de la gente de Japón. Ya que, cuando estábamos un poco confusos en uno de los buses de enlace entre trenes, una mujer nos escuchó y nos ayudó a entender las indicaciones del guía (pero esto de manera proactiva, de nuevo). Nos preguntó de donde éramos y nos comentó que tenía un amigo español también (concretamente de Murcia). Parece que aquí la gente admira bastante la cultura hispana. Recibir estos pequeños detalles a veces, me enamoran mucho de la gente japonesa, la verdad.

Una vez llegamos al Saitama Super Arena (aunque con grandes prisas, ya que tuvimos que dejar las maletas en el hotel de Ikebukuro, una vez más). Nos pareció impresionante el gigantismo del lugar (y más al verlo por dentro). El estadio era una especie de coliseo enorme, con cuatro pantallas que retransmitían las actuaciones (ya que a la distancia en que estábamos, los artistas tenían las dimensiones de una pulga).

Cuando comenzó la actuación, bajaron las luces y pudimos ver como todo el estadio se llenaba de luces (se trata de las típicas barras de luz que llevan los japoneses para animar a los idols). La experiéncia fué enorme. Ver la performance de angela, cantando el Opening de Evangelion nada más comenzar, inundó todo el estadio de gritos. También me hizo muchísima ilusión ver Ali Project (con la cantante, en su indumentaria del último single “Kijirareta Asobi”), me pareció precioso.

También Shoko Nakagawa estuvo muy bien, cantando el Sora iro days, nada más aparecer. Y sobretodo Jam Project, que interpretó algún tema al final del evento, junto a TODOS los otros artistas que habían actuado ese día. Es decir, final apoteósico.

Me llamó la atención, cómo el público (siendo tantísimos), coordinaban los colores de las barras de luz. Por ejemplo, si la canción era lenta, la mayoría cambiaban su barra por una de color azulado. Mientras que si actua una idol muy conocida en japón con un tema igualmente valorado, la mayoría de ellos escoge el naranja. Creedme, que es una experiéncia curiosa de vivir.

Veremos si hoy, la actuación es capaz de superar o igualar la de ayer (hoy vienen m.o.v.e y FictionJunction, a los que tengo muchas ganas de escuchar en directo).

Traumático dia en Hiroshima y otros

20 de Agosto de 2009

El otro dia estuvimos en el Aquarium de Osaka (el que dicen que es el más grande del mundo -aunque yo esa facultad ya no sé si creérmela, ya que en este viaje ya se ha usado varias veces y al final nunca a resultado ser así xD-). En él estuvimos entretenidos con varios animales (algunos simpáticos como los perezosos, delfines, pingüinos, etc.). Estuvimos casi 4 horas contemplando los animalitos (observando sus horas de comer, hábitos, etc.).

Al dia siguiente atravesamos unos 350 Km de Osaka, hacia Hiroshima, donde fuimos al museo conmemorativo sobre la bomba atómica. En el que por un precio simbólico de 350Yen podías ver un tour con todo lujo de detalles sobre lo que ocurrió aquel fatídico 6 de Agosto. Y realmente, lo ordenan de una manera bastante coherente. Primero comienzas a ver el preludio de la guerra Japonesa y la preparación de Hiroshima (una ciudad algo más militar de lo que pensaba al principio).

Te detallan los procesos políticos de la creación de la bomba, las pruebas americanas y, finalmente las consecuencias (la parte más dura de todas). Tan dura era esta parte, que antes de ella tenías la oportunidad de salir, si lo preferías (la salida estaba bastante cerca).

En esta parte no solo veías las consecuencias científicas de la bomba, sino que podías ver la parte más humana de ello. Incluso la audio-guía te contaba varias historias concretas de gente que sufrió las primeras consecuencias. Incluso en la primera parte vimos hasta figuras de cera y fotos sobre el estado en que quedaban los afectados por la bomba que no habían muerto de forma inmediata (los detalles me los ahorro, porque creedme, a mí casi se me saltaron las lágrimas en algun trozo).

Lo cierto es que una sola visita a ese museo, me generó aún un odio más fuerte hacia el metodo de defensa de la bomba nuclear, si cabía. Sin embargo, al final de la visita, encontramos casos algo más esperanzadores como el de Sadako (que murió postrada en el hospital haciendo grullas de papel, que simbolizaban la esperanza del pueblo de Hiroshima -simbolo de los niños y las isguientes generaciones-).

Sin embargo, me costará borrar de mis retinas la imagen de ver dibujos de gente que, desesperada por beber agua, bebía la posterior lluvia negra (con bastantes componentes químicos nocivos) que cayó sobre el pueblo. Llegando a morir muchos, alrededor de charcos de lluvia negra.

No quiero describir demasiado más pero, a la vez que recomiendo su visita,también hay que advertir, que el museo deja un mal cuerpo enorme. Lo curioso es que luego puedes apuntar en el libro de visitas tu impresión (muchos políticos que lo visitaron dejaron también su impresión, al respecto).

A la vuelta, encontramos un barrio de Osaka que me llamó mucho la atención (buscábamos simplemente un lugar donde cenar), ya que se trataba de una especie de zona comercial similar a Shibuya, Ginza y Shinjuku juntas (solo que de manera resumida). Su nombre era Shinsaibashi, una zona en la que se concetraban todo tipo de comercios. Sin ninguna duda, es un compendio de visita OBLIGADA para todo aquel que le gusten este tipo de zonas (nosotros, como era el último día en Osaka, no pudimos disfrutarlo como era debido).

Ahora estamos en Tottori, zona de desierto (que visitaremos mañana y, según dicen, playa… aunque nosotros hemos hecho un intento hoy y no hemos podido, ya que a pie eran como 6 Km o más).

Bueno, llevo como dos entradas sin fotos, pero quizá ponga alguna posteriormente en estos mismos posts (es que cada día vamos más deprisa :S).

Universal Japan, sobredosis de estímulos

18 de Agosto de 2009

Que igual pensais que es una americanada, vaya, pero resulta que el otro día continuamos nuestra ruta, yendo al parque de atracciones temático de Universal, en Osaka.

Sin embargo, aunque se tratase una actividad muy a lo “Port Aventura” (aunque en muchos aspectos no pueda ni siquiera compararse), muchos elementos característicos de la sociedad japonesa, se mantenían en el parque.

Un ejemplo fué la primera montaña rusa en la que nos montamos (de hecho, la única que había en el parque), en la que no solo disfrutabas del trayecto, sino que también disponías de música (a elegir entre 5 tracks, INDIVIDUALES para cada persona y habilitadas en un par de altavoces tras ella). Y desde luego, no sabeis lo alucinante que llega a ser escuchar VAMPS (Love addict) en una montaña rusa.

También la atracción de Jurassic Park (un sueño cumplido para mí, al ver la puerta gigante del parque frente a mí) me encantó (se trataba de un tour por las zonas más emblemáticas de la película a través de una vagoneta de agua con animatronics de dinosaurios bastante conseguidos).

La atracción de Back to the Future, también era bastante original. Se nos planteaba una especie de Sea Oddissey pero en un recinto de individual de seis personas (que representaba el Delorian de la peli). La cúpula y el movimiento del coche era bastante impactante y disfrutamos lo suyo.

La de Jaws (Tiburón), también estuvo muy bien. Se trataba de una especie de paseo en barca (en plan Gondola de barcelona), en principio pacífico, pero que acaba truncándose por el ataque de un tiburón xD (otro animatronic, pero bastante bien realizado). La actriz que hacía de guía y que se encargaba de darle sopa con ondas al tiburón animaba bastante el espectáculo (que acababa como la primera película).

Por otro lado, la de Terminator 2, también fué una completa pasada. Se trataba de una atracción, mitad 3D, mitad actores que representaban los personajes. La parte 3D estaba interpretada por los actores de la película original (en una especie de historia alternativa en la que los protagonistas se ven perseguidos por el T-1000, a través de un portal hacia el futuro que preveía Sarah Connor).

Me quedé sin palabras en muchos momentos, realmente la manera de fusionar actores con pequeños cortos de película en 3D a veces era pasmosa.

La atracción de Spiderman, también conservaba un nivel técnico envidiable. De nuevo, se trataba de una pequeña capsula (como Back to the future), pero la proyección se movía con efecto 4D (3D y sensaciones como calor, frio, etc.). Frente a nosotros vimos una pequeña batalla entre los malos malosos de Spiderman y el própio heroe.

Sin duda, fué un día completo y nos ayudó a desestresarnos bastante.

Kyoto vs Osaka

16 de Agosto de 2009

Y seguimos con aventuras y desventuras del viaje, aunque esta vez seré un poco breve (ya que la falta de tiempo comienza a  hacer verdadera mella en mis escritos).
Los últimos días estuvimos en Kyoto, donde pudimos contemplar algun que otro templo (entre ellos el famoso templo de plata -que finalmente no hacía justicia a su nombre, pero que impresionaba bastante -ya que se encontraba junto a un lago de agua estancada bastante pintoresco).

Sin embargo, lo que más me llama la atención de Kyoto es la gente. Sigue siendo bastante educada, como suele ser en general para el resto de la cultura nipona, pero tiene un caracter más cálido y su pronunciación es un poco menos clara (a la hora de vocalizar sobretodo -es curioso, por que coincide un poco con el sur de España, todo esto-).
Una de las anécdotas más curiosas que vivimos fué la de un autobusero que, al vernos apurados en la parada, se apeó VOLUNTARIAMENTE del vehiculo para echarnos una mano (para mí, estos pequeños detalles son los que realmente hacen grande a esta cultura tan recta y estricta, pero a la vez amable y educada).

Pudimos ver algun jardin Zen y yo compré unos cuantos amuletos para mí y mi familia. Durante la tarde nos dimos una vuelta por el barrio comercial (donde, por cierto, las bicis circulan libres por una calzada bastante estrecha). El mercado de una de las calles principales del centro de Kyoto sorprende bastante. Se trata de un mercado interior en el que se pueden comprar desde ropa, pasando por bisutería, frikadas varias (gashapons, mangas -animate y book off incluidos-) hasta música y electrónica.

Al día siguiente fuimos a Nara, donde pudimos darle de comer a los ciervos (animal emblemático de la zona -que se relaciona con su mascota -una especie de monje con cuernos y una patata-ciervo extraña-). El lugar era bastante pintoresco, también había elementos referenciados al ocio, pero todo estaba trazado de una manera más tradicional.

Fué por la tarde cuando nos saltamos un poco el protocolo del viaje y nos escapamos a Osaka, donde nos encontramos con otro barrio comercial, bastante poblado (pero algo más ordenado que el monstruo de Akihabara). La gente de Osaka también es parecida a la de Kyoto. Personas de bastante sencillez y con menos manías que la gente de ciudad (no he llegado a ver que te miren mal si te da por comer en la calle, algo que en Tokyo es casi sacrílego).

En la última noche de Kyoto tuvimos tiempo incluso de asistir a una pequeña feria con los elementos más traducionales: Banda de Taiko (tamborileros a la japonesa), pesca de peces a través del famoso utensilio circular fabricado con papel (en muchos mangas seguro que lo habeis visto), pesca de globos a través un gancho cuya cuerda también era papel (otro de los típicos), venta de helados, pinchitos, takoyaki, etc. Una noche preciosa y tradicional, la verdad (me encantó el momento en el que la gente comenzó a bailar de manera tradicional alrededor del taiko).

Al dia siguiente (hoy) partimos definitivamente hacia Osaka (desde donde escribo esta entrada). De nuevo, me pareció una zona muy distinta a Tokyo (esta vez más aún, ya que la zona en la que se encuentra nuestro hotel es un poco más modesta que el resto (con un barrio comercial un poco más particular que el resto -casi recuerda a un mercadillo de pueblo en algun sector en concreto-). La verdad es que es que la zona respira un ambiente bastante curioso (ya que al lado del hotel tenemos una iglesia anglicana y un parque de atracciones que ha dejado de funcionar, por lo que parece).

Por la tarde fuimos a Takarazuka (la zona en la que se encontraba en museo de Tezuka -al que no pudimos entrar ya que estaba cerrado-). Sin duda, es dificil describir lo distinto que llegaba a ser con respecto al resto de japón esta ciudad, ya que cualquier estilo tradicional (sobretodo a nivel arquitectónico de las casas) quedaba aislado para representarse en pequeñas porciones de rollo victoriano (casi inglés). La gente incluso se veía mucho más occidentalizada y vanal, con respecto a todo el resto.
Con esta visita, a veces me planteo si deben haber otras ciudades que no lleguemos a ver, tan particulares como esta y tan aisladas del estilo general de la cultura nipona.

Bueno, después de este tocho intentaré ser un poco más regular en mis entradas :P

Seguimos vivos… resumen de últimos dias

12 de Agosto de 2009

Después de dos dias incomunicados en el Onsen de Takaragawa (unos baños termales en medio de la montaña que nos sirvieron para relajarnos de los dias de ciudad), aquí seguimos relatando las anécdotas del último periodo (ahora ya desde el Hotel de Kyoto).

Hace cuatro dias, tal como comentaba, estuvimos recorriendo el resto del barrio de Ginza, por la mañana (me sigue pareciendo un barrio muy despejado y occidentalizado en comparación con lo otro). Mientras que por la tarde visitamos Shibuya (la primera vez para mí, de hecho), el barrio de la moda y la música. Tanto fué así que, en una de las tiendas (Tower Records), arrasé con bastantes discos, ya que se trata de una de la red de tiendas especializadas en música más grandes de Japón.

Seguidamente nos perdimos por mil y una tiendas de electrónica (sobretodo de instrumentos de música), hasta llegar al famoso cruce gigante de delante de la parada de la línea del metro de Shinkansen, donde no pude evitar hacerme la foto de rigor.

La verdad es que, dentro de Tokyo ha sido unjo de los barrios que más me ha encandilado. Por su estética juvenil y el gigantismo de todos los elementos, sin llegar a saturar como en Akihabara (aunque la ropa que se vende alli sigue sin convencerme).

Por otro lado, al día siguiente volvimos a la vertiente más tradicional de Japón y fuimos a Kawagoen (uno de los pueblos famosos por la anécdota de que, en la II guerra mundial, los americanos no bombardearon la ciudad ya que el color negro de sus casas simulaban el de las cenizas calcinadas, por lo que dedujeron que ya había sido arrasado).

En dicho pueblo, se respira mucho la cercanía de la gente. Notas que todos confían en todos, pero por el hecho de conocerse, la mayoría de ellos. Aunque al final vimos que para nada era un pueblo pequeño, ya que incluso poseía su propia tienda Animate y Book Off (tienda de discos, videojuegos y libros de segunda mano, bastante bien de precio).

Lo mejor del paseo fué una calle en la que preparaban todo tipo de golosinas, desde la típica galleta con forma de pescado rellena de judía roja, crema o chocolate (todas riquísimas), hasta la más típica tienda de chuchería de barrio. Se trata de un pueblo tranquilo, bastante concurrido por los turistas, pero sin perder su tono apacible. Cada cierto tiempo ya va bien ir a este tipo de sitios, para ver algo acorde con el tema más clásico de Japón.

En contraste, por la tarde fuimos al parque de atracciones Aqua, justo al lado del famoso estadio de baseball, Tokyo Dome (cuyo mayor atractivo era subir en la montaña rusa que pasaba a través de un edificio -aunque lo malo fué encontrar que habia que pagar por cada atracción, una cantidad bastante importante -de 800 a 1200 Yenes). Pero, por lo general, habia un tipo de atracciones muy parecido al Sega Joypolis (salvo por alguna atracción de agua, un walkthrough de Lupin III -como el que hicimos de Prison Break- o un juego de rol en vivo bastante raro en el que debías pagar por una especie de varita mágina que te hacía de arma y herramienta durante todo el recorrido).

Al dia siguiente nos dispusimos para abandonar Tokyo e ir a un Onsen auténtico (Takaragawa Onsen), donde pudimos disfrutar de baños termales al aire libre (básicamente fué donde nos vimos casi todos en “pelota picada”, salvo las chicas que iban con toalla).

Allí nos proporcionaron una yukata (vestimenta típica japonesa) y comidas (desayuno y cena), lo que fué casi una aventura, ya que el banquete que ponían (en cuanto a cantidad) era abrumador. El tema es que muchos platos eran tan exóticos que algunos no podían casi ni probarlos (yo hice un esfuerzo y comí hasta la famosa carne de oso del Onsen, que no estaba mala, aunque era bastante fuerte).

Los dos días que estuvimos, no pudimos evitar la tentación de bañarnos por la noche, donde se creaba una atmósfera más relajante y especial junto a los árboles y escuchando el río correr al lado (es una experiéncia que recomiendo a todo el mundo, realmente es el mejor baño que he tomado en toda mi vida).

Por la noche nos hacían el futon (típica cama, en la que se duerme arrán de suelo, muy cómoda por cierto) y, aunque algunos dormían en gallumbos, yo decidí dormir siempre con la yukata puesta (que es bastante ligera de por sí).

Al dia siguiente, ya con las pilas recargadas, partimos para Kyoto (en un trayecto de unas 4-5 horas en total, desde donde posteo estas lineas). Realmente apenas hemos tenido tiempo de ver mucho, pero mañana sí que haremos una buena ruta por templos, tal y como teníamos previsto, así que continuaremos informando! :p

Un Gundam salvaje apareció (explorando Ginza)

7 de Agosto de 2009

Pues sí, hoy hemos vuelto a la isla de Odaiba, esta vez con la intención de ver de cerca al famoso Gundam que la otra vez no pudimos encontrar. El paseo hacia la feria (donde estaba nuestro amigo robótico) era totalmente costero, por lo que pudimos ver un poco de playa y algún cachas poniéndose moreno (además de la entrañable figura de algunos pescadores intentando cazar algo). También vimos algun animalillo típico como las cigarras que no paraban de cantar.

Pero al poco tiempo pudimos ver la imponente figura del Gundam, que durante la presentación podía mover la cabeza de un lado a otro. El aspecto era impresionantemente real. La chapa parecía resistente (en plan armazón de un avión).

No me suelen gustar especialmente los Gundam (aunque sí me gustan los mechas complejos como los de Armored Core), sin embargo, me quedé realmente embobado cuando comprobamos de cerca lo detallado que estaba.

Es una frikada increíble hacer un Gundam tan gigante, pero reconozco que impresiona lo suyo y se notaban que lo habían hecho muy a conciencia.

Después fuimos al Muscle Park, también cerca del centro comercial al que fuimos la otra vez (en el que aprovechamos para comer -Rafel y Angel tomaron una Monster Burger, una especie de hamburguesa de pan “bimbo” con varios pisos e ingredientes con la forma de un plinton xD muy acorde, yo pasé del tema y pillé algo más precabido xD). El parque era bastante entretenido, varias pequeñas pruebas que tenían que ver con el desarrollo físico y mental (en plan brain training).

Con el tiempo que restaba, fuimos a Ginza, el barrio pijo y mercantil de Japón (especialmente en cuanto a ropa, dulces y juguetes). Lo primero que me ha llamado la atención es el gigantismo de los edificios (todos ordenados en varias calles grandes). Así como Akihabara era grande pero algo caótico, Ginza es más occidentalizado, todo referido a tiendas y menos mezclado.

Algunos edificios dan vértigo de mirarlos de lo altos que son.

Lo malo es que como comenzó a llover de golpe, no pudimos ver gran cosa salvo un ZARA (donde compramos ropa -curioso, porque realmente tanto la distribución, como la música que ponían de fondo era completamente idéntico a los de España, pero con educados empleados japoneses) y una juguetería bastante entretenida (donde encontramos un montón de artilugios raros como robots que jugaban a futbol, arañas mecánicas que andaban solas y que detectaban los muros antes de chocarse, réplicas de los metros de JR de aquí de Japón con la musiquita de cada estación y todo -algo que me tentó muchísimo-, entre bastantes otras frikadas).

El caso es que cada establecimiento tiene bastantes plantas, por lo que te puedes tirar bastante tiempo estancado en una tienda.

Mañana es posible que miremos lo que nos quede por ver, esperando que haga mejor día.

Lo dicho! seguiré informando desde Japón, sobre nuestras aventuras y desventuras por estos lares!

Tokyo Tower y la ruta del gotiqueo en Shinjuku

7 de Agosto de 2009

Bueno, vamos allá, una nueva entrada (esta vez, referenciada a dos días distintos).

 

El pasado día fuimos a la torre de Tokyo, uno de los destinos principales del viaje. Un lugar donde las vistas a toda la ciudad, en un día sin niebla se hacen increiblemente amplias. Incluso pudimos llegar a contemplar la grandeza del Gundam gigante de la isla de Odaiba, que no habíamos podido ver en “cuerpo presente” cuando fuimos a la isla (aunque lo encontraremos, seguro! ò_o).

Hice bastantes videos con las vistas de la torre, aunque si querías llegar al piso más alto debías pagar de nuevo otro ticket (que pagamos, por supuesto, ya que estábamos allí). En el suelo de algunas plantas había partes con cristaleras bajo los pies, lo que generaba una sensación de vertigo bastante patente.

Al final no pude hacer foto de la torre de noche v_v aunque me llevé un souvenir donde sí aparecía así.

Después de la visita, y casi de rebote, pudimos contemplar algunos templos budistas de la zona. Una de las ramas culturales más interesantes de la zona. Nos hizo un día típico, cielo más o menos despejado y las cigarras ofreciendo un concierto impresionante xD

Después de comer, fuimos por fin, al centro Pokemon, tan ansiado por Sandey. Aunque al final solo se trataba de una planta y el material era un poco escaso como para ser un centro especializado (yo no encontré a mi Absol v_v).

Al final, volvimos a Ikebukuro e hicimos otra sesión de karaoke xD (esta vez algo más dinámica, ya que le habíamos pillado el truquillo de la vez anterior). Volvimos a disfrutar de temas como “God Knows” (pero no el de Haruhi xD), y yo pude cantar algunas de Anna Tsuchiya.

Al siguiente día, yo fuí con Haru a ver Evangelion 2.0 a uno de los cines más grandes de Shinjuku (gigante y con un telón y todo en plan teatro -quedé completamente alucinado -un cine así en España no lo he visto nunca-). Aunque no entendí mucho, Haru me iba haciendo pequeñas reseñas importantes. La segunda película me pareció muchisimo mejor animada que la primera y con detalles que según el guión que están montando en la peli, puede funcionar bastante bien (de momento, paso de spoilear a nadie xD).

Sin embargo a Haru, le pareció que Gainax había hecho la peli más para entretener a los fans que para llenar un nuevo trasfondo filosófico.

Después nos pasamos casi toda la tarde dentro de la tienda de Marui One, un establecimiento de 8 plantas, especializado en todo tipo de ropa de todas las vertientes góticas de japón (dark, gothic lolita, lolita más poppy, etc.). Tenían muchísimo material, pero al intentar probarme una talla L (aquí es la 3), la máxima que tenían, me di cuenta de que me iba pequeña! O_o

No sé realmente que fisonomía deben tener aquí los japoneses, pero desde luego, algunos deben ser como un palillo vestido, mirando este ejemplo. Debo ser una especie de obeso en Japón xD (y eso que estos días estoy adelgazando a marchas forzadas).

Lo pasé bastante bien en la tienda. Haru se probó una brusa que no podía comprar en ese momento con el dinero que llevaba encima, aunque estaba rebajada. Por lo que decidí pasarme un poco lo del “codigo moral” por el sobaco (me refiero al concepto de “el deber regalar a una persona algo en respuesta a otro regalo que te hicieron SIN SER DEMASIADO CARO COMO PARA QUE LA OTRA PERSONA TE LO DEVUELVA”), y se lo regalé. Pensé que me lo impediría más fervientemente (tal como son los japoneses con estas cosas…), pero al final me dejó hacerlo ^^ Parece que los japos son más tolerantes con algunas costumbres de los guiris.

Luego fuimos a cenar por Shinjuku y pude hacerme una de las fotos que más esperaba, posando frente al ALTA STUDIO, uno de los cruces más famosos de Shinjuku.

Ahora nos queda saber, cual será la siguiente aventura, que ya iré narrando sobre la marcha!

Tecnología, atracciones, Gundam perdido y… chorradas

4 de Agosto de 2009

Bueno, ahora mismo me estoy muriendo de sueño (de hecho ayer era tan tarde que no pude postear siquiera).

Ayer fué el día de la tecnología, ya que fuimos al Museo de la Tecnología de la isla artificial de Odaiba (el famoso donde se expone el ASIMO). La isla es conocida también por poseer un Gundam de escala gigantesca (un Gundam que al final resultó haberse escondido en una plataforma de lanzamiento subterránea de la isla o se había escondido entre los edificios, ya que no apareció, por mucho que andamos por el complejo.

Sin duda alguna, Odaiba es una isla mucho más despejada y menos densa en cuanto a edificios que zonas como Ikebukuro o Akihabara (algo que resaltaba más por el solete de justicia que nos hizo).

Por la mañana llegamos al museo, un lugar del que tendría que aprender mucho nuestro Museu de la Ciència de Catalunya, la verdad xD Lleno de elementos interactivos y anecdóticos. Desde investigación de los seísmos de Japón, pasando por temas de ingeniería de cohetes, el cuerpo humano, robótica (realmente la parte más interesante).

En el mismo museo, nos fuimos a comer (y por fin pude comer una comida…. occidental!! o_O), con cubiertos y todo.

Por la tarde continuamos la búsqueda del Gundam perdido, pero al final caminando acabamos en la feria de Odaiba, donde contemplamos algun que otro concierto y una pequeña réplica de la estatua de la libertad de Nueva York. De paso, acabamos en la tienda de Shonen Jump, que quedaba en el interior del centro comercial de al lado de la estatua.

De camino, al final decidimos ir al Sega Joypolis a media tarde. Un parque de atracciones prácticamente todo interior en el que pudimos montarnos en varias atracciones (aunque con una lentitud impresionante a la hora de hacer las colas). La primera se trataba de una mezcla de montaña rusa cuya vagoneta giraba constantemente por efecto de inercia. La segunda, era una especie de half pipe, en cuya plataforma que hacía de skate se montaban dos personas y, por parejas, intentaban hacer girar el skate en zonas con más puntos que el resto (ya que participaban varias parejas a modo de juego). La atracción de Initial D (juego de coches), también era alucinante ya que se trataba de una plataforma de un coche completo (no solo silla y volante) y una pantalla que giraba en función del circuito.

También me gustó una atracción, también en parejas en la que habian varias naves (en plan también recreativa de conducción a lo F-Zero), en la que los dos compañeros tenian sus controles y debían estar perfectamente coordinados para que la nave hiciera lo que tuviera que hacer (sobretodo resaltar los loopings, ya que la máquina entera giraba 360º, bastante impresionante a los mandos de un juego).

La última atracción de la tarde fué la de Prison Break que, en un grupo de 10 visitantes (nuestro grupo al completo), teníamos que pasar una especie de pasaje del terror ambientado en la conocida serie xD. Bastante entretenida también.

El día siguiente fué un poco caótico, ya que fuimos de retorno a Akihabara donde encontramos varias tiendecillas nuevas y pequeñas, donde se veían las figuras de lo más raras (entre ellas una a tamaño real de Solid Snake.

Después estuvimos en uno de los karaokes de Ikebukuro, en el que cantamos (con varios detalles anecdóticos, como la confusión a la hora de escoger el tema de God Knows de Suzumiya Haruhi, que resultaba que había otro tema con el mismo nombre pero que cantamos igualmente xD).

Después hicimos un esfuerzo para ir a un festival de Hanabi cerca de la parada de Minami-Sunamachi, pero cuando llegamos ya había acabado y no nos quedó otra que irnos a cenar por la zona comida japo de un 7-eleven (una especie de supermercado). En el cual hasta nos regalaron un paquete de alubias xD alucino bastante con lo majos que pueden resultar los japos a veces. Sigo dándome cuenta de las diferencias culturales y de comportamiento.

Creo que no es ni mejor ni peor de lo que pensaba, simplemente es todo algo distinto. Japón es algo que debe vivirse con todos los sentidos. Una sociedad ordenada, pero a un precio que creo que es bastante alto.

Me pregunto si la mayoria de personas es feliz en este país, ya que todo parece incluso demasiado frívolo a veces. Supongo que es todo un conjunto de temas positivos y negativos.

Mañana no sé exactamente qué haremos, supongo que se acabará improvisando, como un poco todo.

Japón desde el paraguas transparente

2 de Agosto de 2009

Bueno, hoy pondré fotos y todo, que parece que la tarjeta de la cámara ha encajado bastante bien con la ranura del portatil xD

Hoy he dejado un poco de lado el tema de la ciudad y he quedado con Haru (que ya comentaba anteriormente), para ir a una feria típica japonesa que organizaba durante estos dos días de fin de semana el museo Tatemonoen que, entre otras cosas, tenía de interesante que muchas de sus casas eran las inspiradoras de los escenarios de El viaje de Chihiro (sobretodo el castillo de la bruja Yubaba). Aquí encontrábamos distribuidos en varios edificios escenarios que bien recordamos de la película (como es el pasillo que recorre Chihiro cuando Yubaba la atrae con su magia, y se van cerrando las puertas, o la habitación en la que duerme la protagonista -y que, según me contó Haru hace un tiempo dormía el primer ministro, donde fué asesinado por un terrorista).

Hoy he madrugado para estudiarme a fondo el metro de Japón para poder quedar con ella. Y es que su sistema de enlaces entre líneas, cuando no estás acostumbrado, se hace bastante complicado. La linea de Yamanote más o menos es sencilla (es circular, y dos direcciones, no hay pérdida). Pero en el caso de la línea de Chuo, hay trenes que se saltan algunas paradas (directos) y otros que las hacen todas.

La verdad es que me encantaría trazar en una tira cómica mi paseo por el metro de Japón xDDD ya que realmente ha tenido su aquél. Primero equivocándome de dirección, luego cogiendo un directo (que se saltó mi parada y me dejó cuatro más alante) y luego finalmente llegando (rollo pelota de ping pong xDDDD Me gustaría representarme en un gráfico con la línea de japón y mi estado de ánimo en cada parada, pero como aquí no tengo escaner… no podrá ser, lo dejo para más adelante xD

Para colmo de males llovia a cantaros. Suerte que los del hotel me dejaron un paraguas molón transparente (salí todo feliz con él a la calle, sintiéndome verdaderamente integrado xDD cual japo friki con paraguas transparente *estaria bien hacer otra viñeta con esto xD).

Una vez llegado, además de que Haru iba con el típico yukata, me dejó bastante embobado la tranquilidad que se respiraba en el ambiente, la lluvia caía, pero eso no impedía que la celebración fuera como siempre (aunque con menos personas).

Se trataba de una feria tradicional: con el típico juego de partir la sandía (con la correspondiente zampada general de la misma -entre los cuales me incluyo-, cuál buitres de carroña-), la pesca de pececillos en el agua, pinchitos a tutiplén y demás variados. Además de muchas casas antiguas que hacían de pequeños eventos, por los que tenías que pedir ticket (aunque no pagar, solo pagabas entrada). Un ejemplo, sería el bar antiguo en el que te invitaban a sake caliente y podías ver como lo preparaban junto a un pequeño aperitivo.

Otro detalle curioso fué el ver una hornería, en la que cocinaban patatas y te preparaban boles de Okonomiyaki (una especie, de ramen frío y pequeño en un jugo parecido al zumo de tomate, muy dulce, además de un poco de menta). El par de boles y los pinchos de pescado los compartimos entre ambos.

Me ha parecido excepcional también el poder hablar en inglés con un ancianito simpático del evento que me preguntó si había ferias como esas en España también (obviamente, la respuesta era negativa xD) y cómo era la ciudad donde vivía, etc. Me sorprendió que, al salir de una de las casas, me dió mano y todo (en vez de la típica reverencia de marras).

También me encantó ver a alguna pintora tradicional, haciendo alguna que otra figura tradicional en un lienzo. Parece mentira la paciencia que llegan a tener.

El resto del rato, me estuve haciendo videos y fotos de la zona, haciendo un poco el ganso en las zonas de cada casa. Alguna que otra estaba muy oscura y era casi digna de un Fatal Frame (Project Zero), con habitaciones tradicionales de tatami y de decoración algo extraña (con los símbolos de la familia, etc.).

La verdad es que necesitaba un tipo de día como el de ayer, algo fuera de la ciudad y de forma relajante. He disfrutado bastante, la verdad.

Mañana no tengo ni idea de lo que voy a hacer, depende de los planes que haya, ya que existen bastantes planes paralelos que me interesan.

Así que ya iré contando!