A japón con Miyalink

Blog Personal de quemevoyajapon.com

Ni la lluvia puede estropearlo

6 de Agosto de 2009

Madrugamos con dolor, no pasa nada, hay que acostumbrarse un poco que tenemos que aprovechar la estancia. Decidimos ir a Harajuku, a un lugar donde se reúnen gotilolis y gente de cosplay los domingos por la mañana. Después visitaríamos el templo Meiji e iríamos a mirar ropa a una calle con muchas tiendas de la tona. Uy, parece chispea un poco. Bueno supongo que no lloverá mucho. Los coj***s. Vaya diluvio acabó cayendo xD.

Los cosplayers no estaban. No sé si porque había un concierto al lado o porque lloviznaba. El caso es que fuimos a dar un paseo por el parque que estaba al lado. Todo es a lo grande, incluso los parques. Muy bonito, con gente haciendo yoga, footing, y demás actividades que no puedan causar molestia a los demás, porque a pesar de ser tan inmenso no se podía ni jugar con la pelota, ni con coches teleridigidos, lol. Nos encontramos unos brothers en unas escaleras. Nos entraron ganas de ir a decirles “Yo bro!” pero al final creo que eran actores ensayando o algo. Detrás de la escalera habían una nenas bailando con raquetas de tenis. Por qué? No tengo ni la más remota idea xD, pero resultaba curioso. Empezó a apretar un poco y yo me intentaba refugiar como buenamente podía bajo el paraguas de Nekoi.

Volvimos por donde vinimos a la entrada del parque y al lado estaba el sendero hacia el templo Meiji. Pensamos que era chulo verlo con un poco de lluvia, pero creo que se pasaron con el chaparrón. Antes de entrar al templo había como una fuente donde tenías que hacer un ritual lavándote las manos y luego poniendo agua sobre una mano enjuagarte la boca. Obviamente el Chun tuvo que hacer alguna de sus gañanadas y bebió del recipiente que servía para echarse el agua sobre las manos cual cuchara sopera. Después de la zona de venta de amuletos y tal se encontraba el templo en sí. Gracioso era que dentro del templo no se podían hacer fotos, pero si salías dando un paso atrás no había ningún problema. Supongo que tendrá algo que ver con el espiritualismo de dentro, zona sagrada o algo así, pero fue gracioso. Dentro había un Taiko gigante, a ver si cuando Chun se compre el castillo se lo pone para jugar. Tuvimos la suerte de encontrar una boda japonesa. Me encanta el traje de novio tradicional con el pompón en medio xDD. Que pudiésemos ver fueron de un lado para otro y nada más, el resto quedó fuera de nuestro alcance.

Amainó y nos fuimos a la zona comercial. Una calle bastante transitada con muchas tiendas de ropa y crepes *v*. Por el camino encontramos una tienda de Tamagochi insoportablemente tierna con canción propia, pero mejor borremos eso de nuestras mentes. No pude evitar acabar comprándome una camiseta de Gurren Lagann, pero es que está chulísima (aunque si por mí fuera me hubiese comprado varios modelos distintos que habían). En otra tienda me dio por decirle a Raika de probarnos una camisa muy gotilolo con las mangas cortadas y unidas con correas, corbata, cruces… Fue más que nada para hacer la gracia y yo aprovechar para cambiarme la camiseta algo mojada que llevaba por la que me había comprado antes. Aunque a Raika le moló la camisa xD.

Creo que fue para salir en busca en busca de alguna zona tranquila lugar donde comer que la calle se colapsó y prácticamente no podíamos movernos. Anduvimos un buen trecho buscando algún restaurante, pero acabamos comiendo unos obentos de un puestecillo de “comida rápida” bastante apañado. Al acabar volvimos a la calle principal a acabar de ver las tiendas que quedaban, pero se puso a llover la de dios y nos pilló en medio de la calle. De nuevo intentamos travesar la masa para escapar de tal aguacero. Con algunas dificultades logramos llegar a la estación y respirar con tranquilidad.

Nos dividimos en dos grupos. Algunos fueron a Shibuya, y Nekoi, Nin, Chun y yo nos volvimos a Ikebukuro para ir a ver Rebuild of Evangelion 2.0. Llegados al hotel me eché una pequeña siesta antes de ir al cine. Soñé con que alguien aporreaba una puerta violentamente, como en un estado de pánico. Vaya, la puerta aporreada era la mía, que se había hecho tarde xD. Pero bueno, aún quedaba tiempo. Fuimos corriendo hacia el cine que no recordábamos exactamente dónde estaba exactamente, pero lo encontramos sin problemas. La película empezaba 10 minutos antes de lo que pensábamos, con lo que llegamos 5 minutos tarde, pero entre los trailers y demás no sería gran cosa.

1800 yenes. Eso es lo que vale una entrada de cine. Vendrían a ser unos 15 euros al cambio. Caro caro caro. Para que luego nos quejemos del precio en España xD. Pero realmente, después de haber visto el film puedo asegurar que ha sido el dinero mejor invertido en cine de mi vida. Menuda pasada de película. Estuve en shock toda la película. En varias (muchas) escenas se me pusieron los pelos de punta. Incluso al final me empezaron a doler los ojos de lo poco que parpadeé durante el visionado. Me encantaron las escenas impactantes y apocalipticas con música super alegre. Es una combinación que me encanta (es genial jugar al counter strike con kawaii-radio puesta). Pese a estar en japonés sin subtítulos me enteré de prácticamente todo, en parte por ser un pseudo remake, y en parte por mi poco conocimiento del idioma. Me sorprendió que prácticamente nadie en la sala se levantase al salir los créditos y se quedasen escuchando el Beautiful World de Utada Hikaru para finalmente ver un pequeño preview de la próxima entrega. Al salir creo todos coincidimos en todo esto.

Ya eran las 21h así que buscamos un lugar donde cenar. Un puesto de ramen fue el elegido. Es genial el sistema que tienen para pedir/pagar en la mayoría de restaurantes. Hay na máquina donde eliges la comida que quieres. Metes el dinero y apretas los platos que te apetecen. Te sale un tíquet y al sentarte te lo cogen y al poco tiempo te traen lo que habías escogido. No estaría nada mal implementar este sistema en España, realmente cómodo.

Durante la cena a nuestro lado se encontraba un businessman de unos 40 años leyendo la Shonen Jump (cosa muy común por aquí, para que luego digan que son cosas para niños). Estubimos comentándolo en castellano con la tranquilidad de que no nos entendería… hasta que caímos en que las palabras “Shonen Jump”, “Naruto”, “One Piece”, o “Bleach” que tan despreocupadamente decíamos las entendería perfectamente XD. Luego otro grupo de chavales se sentaron y según Nekoi hablaban de Ebichu. Chun obviamente, como no se empana de nada, preguntó en voz alta “Ebichu?”. A partir de ahí empezamos a decir ebichu ebichu ebichu como subnormales xD. Se ha convertido en un gag nuestro cada vez que vemos a alguien leyendo manga.

Acabamo de cenar y fuimos directos al hotel. Allí nos encontramos al grupo 2. Nos comentamos cómo fue el día y a dormir que era tarde.

Akihabara, un lugar fantabuloso

4 de Agosto de 2009

Segundo Día. O primero si contamos que es nuestra primera vez que dormimos y nos despertamos en Japón. El viernes entre dejar maletas y todo no pospusimos la excursión al lugar que todos ansiábamos ir: Akihabara, el barrio otaku por excelencia.

Pese a haber dormido unas 9 horitas como un tronco aún notaba un poco el cansancio acumulado del viaje y el “paseo” por Ikebukuro (claro que un paseo con el ritmo cardíaco que llevaba es más agotador que cualquier maratón). Por la estación encontramos un puesto de dorayakis. Oishii! Que delicia. Creo que ya tengo desayuno para cada día.

Creo que nada más más salir de la estación de Akiba, como se le suele denominar a Akihabara, nos topamos con el Sega Club de frente. A Jredfield casi se le saltan las lágrimas. Un edificio entero con recreativas míticas de Sega y otras compañías. Brutal selección la que hay allí: Desde el Tatsunoko VS Capcom hasta el Alien VS Predator pasando por Street Fighter II o Melty Blood. Lo grande es que ves una batería de recreativas… pero es que detrás de cada una hay otra para el segundo jugador. Realmente impresionante (aunque esto último pasa con todo por aquí).

Pasamos el día mirando tiendas. Bueno tiendas, 2 o 3 por encima de las mil que hay para variar. Menos mal que madrugamos, que si no no da tiempo a nada xD. Es que en serio, son enormes, con muchos objetos por centímetro cuadrado y encima hay un montón de tiendas. Es brutal ver como en lugar de tener una planta baja casi cualquier tienda tiene un edificio con sus 8-10 plantas XD.

La publicidad es super gore como te bombardean para que compres. Fácilmente te puedes encontrar con tres televisores con diversos videos de anime en un escaso metro cuadrado. Las escaleras también forradas. Ahora mismo está muy de moda K-ON y no absolutamente en TODAS las tiendas ponen música y videos de esta serie, así como carteles a tamaño real de las protagonistas por doquier.

Por la calle es impressive la de niñas monas vestidas de maid (sirvienta) que promocionan sus Maid Cafés. Y sí, obviamente fuimos a uno al acabar el día XD. Los hay que más que una cafetería con sirvientas son “damas de compañía” con, puede o no, “final feliz”. Sandey estaba impaciente por su final feliz, pero a su pesar sólo era una cafetería corriente. Aprovecho para mencionar lo encabronantes que son los ascensores. Se tienen que aguantar con la mano para que no se cierre. Como no estés acostumbrado se te cerrará la puerta en las narices como nos ha pasado más de una vez. Nos saludaron muy educadamente unas sirvientas kawaii, pero se quedaron flipando cuando dijimos que eramos 8. Nos hemos fijado que es muy común ir a comer o tomar algo con una o dos personas o también muy comunmente solo. Nos pedimos unos pastelitos y unas bebidas en un perfecto japonés de kansai. Según el Chun el melon soda en realidad es “meao de burra” por un desvarío nuestro para no dejarme beber por la risa. Sí solemos desvariar mucho. Tanto que también Raika llegó a la conclusión que su té sabía a negro. Supongo que lo diría por la camiseta de Mr. Té que llevaba Chun. Empiezo a creer que lo de esta gente no es normal XD. Al final nos fijamos que las maids les hacían a los demás clientes “Moe moe kyun” y a nosotros no. Supongo que al ver que eramos extranjeros no sabríamos de que iba la cosa. Nos subestimaron, y cuando acabamos le pedí a la maid más mona que nos lo hiciera. No penséis en cosas raras como Sandey. “Moe moe kyun” es lo que dicen la sirvientas monas con las manos haciendo haciendo un corazón, con lo que su moe aumenta considerablemente. Es algo que he visto en K-ON. Nin me preguntó si sería por la serie o si es algo típico de siempre aquí. En principio suponía que eso se estilaría de antes, pero viendo el efecto que tiene la serie en Japón no me extrañaría en absoluto.

Al salir pasamos por un puesto de Takoyaki. Para quien no lo conozca por ese nombre son la famosas “boletes de pop”. Oh, que buenas. Mira que las mejores dicen que son la de Osaka, pero que delicia. Es como una especie de masa muy blandita con salsa dulce y con trozos de pulpo dentro.

Para acabar el día decidimos ir al cine a ver Evangelion 2.0, pero no llegamos a tiempo, con lo que lo dejamos para el día siguiente. Y ociamos un poco por el recreativo de cerca del hotel y al Taito Center (que es otro salón recreativo cerca del hotal xD).

Después de tan agotador día a la cama y un día menos que queda más que hemos disfrutado a tope. Esto es fantabuloso.

Que estoy en Japón

1 de Agosto de 2009

Nota: Esta entrada está escrita bajo los efectos del cansancio extrdemo, así que no os sorprendáis si véis incoherencias o faltas “horrorgráficas” xD.

Y no veas qué diferente es todo. Nos llevan años de ventaja.

Antes de comentar cómo son las cosas por estas tierras, comentaré un poco lo que es el trayecto.

Primero cogimos un avión dirección Frankfurt donde haríamos transbordo para subir a uno directo a Narita (Japón). Era gracioso ver como nos preguntaban los Japoneses si eramos de algún equipo de fútbol o algo por el uniforme que vestíamos.

Era la primera vez que montaba en avión. Además de los nervios del viaje también estaba excitado por como se sentiría el volar. En este último aspecto la verdad es que me ha decepcionado un poco. Me esperaba un poco más de emoción, un poco a lo montaña rusa xD. Será cosa de que los que tienen miedo a volar me hicieron imaginar cosas que no eran. Es como una especie de autocar pero en el que apenas puedes mirar por dónde vas debido a las nubes. El resto pues prácticamente igual. Bueno, de hecho se mueve incluso menos pese a ir a la poco despreciable velocidad de 1000 Km/h.

Los asientos eran algo estrechos y hacía una buena rasca (aunque no tanto como fuera del avion, que se alcanzaban sobre los -40º). Fui durmiendo a trozos: 3 horas, 1 hora, otra, 2… No descansé lo que me hubiese gustado, pero sobreviví para mantenerme en pie y listo para a afrontar lo que se me pusiera por delante. La comida del avión sin ser gloriosa no estubo mal. Y los retretes hacen desaparecer lo que haya en la taza en un frame (realmente impresionante si no te lo esperas xD).

Bueno, aligeremos un poco el ritmo que hay muuucho contenido, y no acabo. Aterrizamos sin problemas, recogimos las maletas y pillamos el tren hacia Ikebukuro, donde se sitúa nuestro hotel. Antes, en el aeropuerto, miramos algún puestecito de bebida, comida o revistas y ya empezamos a flipar con esas 4 cosas. No sabíamos lo que nos esperaba, jajaja. De camino en el tren vimos campo, algún pueblo y la vegetación que había como muy densa. Densidad es una buena palabra para describir Tokyo. Nada más salir de la estación de trenes nos encontramos con una ciudad con luces y colores a tutiplén, música por todas partes gente haciendo publicidad en la puerta de casi cada establecimiento… Todo preparado para el consumismo.

Flipando con todo lo que nos rodeaba y con la magnitud de cada una de ellas (karaokes de un edificio entero por ejemplo), intentamos llegar al hotel sin casi sin creernos que pudiera ser así. Se suponía que Ikebukuro era una zona más tranquila de Tokyo, pero nos encontramos sólo en las cercanías del hotel con más ocio del que se puede encontrar en toda barcelona.

Dejamos las maletas y fuimos a comer ramen. Sobre las comidas ya haré una entrada a parte con fotos. Al acabar nos adentramos un poco más en Ikebukuro donde nos esperaban recreativos con juegos curiosos (y un taiko!!), y plantas y plantas en cada edificio de tiendas manga. Imaginad el corte inglés. Pues a piñón de edificios así pero de manga xD. Un paraíso para alguien como yo, vaya. Creo que en toda la tarde, a parte de recorrernos un poco la zona sólo pudimos ver a fondo un par de tiendas. Increíble la amabilidad y atención de los japoneses. Muy majos todos ellos y como lo hacen todo con suma perfección. Cuando te atiende un japonés realmente te dan ganas de dejarle propina del mucho entusiamo que le pone. Menos mal que aquí dejar propina está mal visto xD.

Por la noche di una vuelta con Raika y poco más, a la cama que estaba muerto. Sólo decir que esta ciudad no duerme. El próximo día toca akihabara. Ya os contaré cuando pueda, que vaya ritmo que llevamos!!

Preparando el viaje

22 de Julio de 2009

Bueno, aquí estoy estrenando mi blog! Para no poner lo mismo que el resto me centraré en las chorradas que se me pasarán por la cabeza y los acontecimientos que me resulten destacables (en esta definición puede entrar cualquier gilipollez XD, o no, que soy un chico serio). Los que quieran saber como lo vive alguien como yo, aquí podrán leerme.

Ufff, qué nervios! A poco más de una semana para que empiece la gran aventura. Aunque estos últimos días, supongo que dada la proximidad, por un lado se me han pasado las ganas de que llegue el día de partir. “¿Pero no te hacía ilusión ir?” Por supuesto, es un sueño. Y quizás por eso me gustaría que nunca acabara.

Desde hace mucho tiempo llevo diciendo y pensando con ilusión: “a ver si para dentro de 2 o 3 años puedo ir”, “decidido, el verano que viene vamos, y un mes como tenía previsto!”, “quedan 3 meses para que nos vayamos, ya verás como pasan volando!”. Echaré de menos esa infinita cuenta atrás. Pensar que, en el mejor de los casos, hasta dentro de mucho no podré volver a ir. Sé que es una tontería. Que me lo pasaré genial en Japón, y luego siempre me quedarán los recuerdos de las experiencias vividas allí, que es realmente lo que importa, pero no puedo evitar sentir esta pequeña melancolía.

Dicho esto, obviamente por otro lado estoy como loco por pisar tierras niponas.  Y más con la de cosas que tenemos por ver/hacer/comer… jeje. Eso ya lo iré comentando espero que cada día. De momento tengo que empezar a prepararme la maleta. No me llevaré mucha cosa de ropa, pero aún tengo que decidirme. El DNI, el pasaporte, el Japan Rail Pass, los yens, las entradas del Animelo Summer… nada de eso se me puede olvidar! A la espera de que el banco el jueves  me traiga los yenes y Nin las entradas para tener todo lo vital bien guardadito hasta que nos vayamos. De mientras podría ir estudiando algo de japonés, pero no sé si en una semana me dará tiempo de algo. Supongo que repasaré el furigana, los números, construcción de frases simples y poco más. Para el resto, a tirar de diccionarios.

Ahora lo único que falta es que alguién lea lo que escriba, supongo que al menos mi madre (hola mamá!) sí que lo hará. Pero vaya, si ni con esas nadie me lee siempre me quedará un bonito diario personal para releer cuando piense en mi próximo viaje a Japón.